El recargo de equivalencia en WooCommerce es uno de esos requisitos que no aparecen en ningún plugin internacional y que, si vendes a minoristas en España, no puedes ignorar. Es un régimen obligatorio para determinados comerciantes: cuando les vendes, tienes que repercutirles el IVA y además un porcentaje extra. Esto es cómo funciona y cómo configurarlo sin romper los precios del resto del catálogo.
Qué es y a quién se le aplica
El recargo de equivalencia es un régimen especial de IVA para comerciantes minoristas personas físicas que venden sin transformar. El minorista no presenta declaraciones de IVA: a cambio, su proveedor le repercute el IVA normal más un recargo, y con eso queda liquidado.
La consecuencia para ti como proveedor es directa: si tu cliente está en recargo de equivalencia, tienes que aplicárselo. No es opcional ni depende de que él lo pida. Y si no lo aplicas, la diferencia te la reclaman a ti.
Esto afecta sobre todo a tiendas B2B o mixtas: mayoristas, distribuidores, y cualquier tienda que venda tanto a particulares como a pequeños comercios.
Los porcentajes del recargo
El recargo va ligado al tipo de IVA de cada producto:
| Tipo de IVA | Recargo de equivalencia | Total repercutido |
|---|---|---|
| 21 % (general) | 5,2 % | 26,2 % |
| 10 % (reducido) | 1,4 % | 11,4 % |
| 4 % (superreducido) | 0,5 % | 4,5 % |
Hay además un recargo específico para el tabaco. Los porcentajes los fija la normativa española y conviene confirmarlos con tu asesoría cada ejercicio.
Cómo configurarlo en WooCommerce
WooCommerce no tiene el concepto de «cliente en recargo de equivalencia». Tiene clases de impuesto y tipos por país, y ahí es donde encaja la solución.
El enfoque manual
Crear tipos de impuesto adicionales del 26,2 %, 11,4 % y 4,5 % y asignarlos a mano a los clientes que estén en el régimen. Funciona, pero se rompe en cuanto tienes más de unos pocos clientes: hay que acordarse de cada uno y actualizar cuando cambien de régimen.
El enfoque por perfil de cliente
Marcar al cliente como sujeto a recargo en su perfil y que la tienda aplique el tipo correspondiente sola en cada pedido, incluidas las renovaciones si vendes suscripciones. Es lo que hace EHERO Woo VAT: el régimen viaja con el cliente, no con el pedido.
El problema de los precios con IVA incluido
Aquí es donde la mayoría de configuraciones se rompen. Si tu tienda muestra precios con IVA incluido, el mismo producto tiene que costar una cosa al particular y otra al minorista en recargo. Si dejas que WooCommerce recalcule sobre el precio mostrado, los importes bailan y el catálogo enseña precios distintos según quién mire.
La forma limpia es trabajar con precio base sin impuestos y dejar que el impuesto se calcule al final, en el carrito, según el perfil del cliente. Si tu tienda es mixta, plantéate mostrar precios sin IVA a los clientes B2B identificados y con IVA al resto.
Cómo debe salir en la factura
El recargo tiene que aparecer desglosado y separado del IVA: base imponible, cuota de IVA, cuota de recargo y total. No vale meterlo dentro del IVA ni presentarlo como un cargo genérico.
Si emites las facturas desde un ERP, ese desglose tiene que llegar correctamente desde la tienda. Con un conector como EHERO Woo Holded o cualquiera de los conectores de ERP, el dato viaja con el pedido en lugar de reconstruirse.
Los requisitos formales de la factura están en el reglamento de facturación; tu asesoría te dirá qué campos exige tu caso concreto.
Cómo saber si tu cliente está en recargo
No hay forma automática de saberlo desde el NIF: el régimen no viaja en el número. Lo habitual es que el propio cliente te lo comunique cuando abre cuenta, y lo prudente es pedírselo por escrito en el alta.
Conviene guardarlo en el perfil del cliente, no en el pedido, porque es una condición del comerciante y se mantiene mientras siga en el régimen. Si lo apuntas pedido a pedido, tarde o temprano uno se escapa.
El detalle de quién está obligado —comerciantes minoristas personas físicas o entidades en atribución de rentas que vendan sin transformar— está en la ficha del régimen especial del recargo de equivalencia de la Agencia Tributaria.
Los tres errores más caros
No aplicarlo. Si tu cliente estaba en recargo y no se lo repercutiste, la cuota no repercutida te la pueden reclamar a ti. Es el más caro y el más frecuente en tiendas que empiezan a vender a comercios sin cambiar nada de su configuración.
Aplicarlo a quien no toca. A una sociedad limitada no se le aplica recargo. Si se lo cargas, le estás cobrando de más y tendrás que emitir una rectificativa.
Meterlo dentro del IVA. Sumar el 21 % y el 5,2 % en una sola línea del 26,2 % da el mismo total pero incumple el desglose que exige la factura, y complica la contabilidad de tu cliente.
Tiendas mixtas: el escenario más común
La mayoría de tiendas que venden a comercios también venden a particulares. Eso significa tres perfiles conviviendo en el mismo catálogo: el particular con IVA normal, la empresa sin recargo, y el minorista con recargo.
Con precios con IVA incluido, esos tres perfiles ven precios distintos para el mismo producto. La configuración que menos problemas da es fijar el precio sin impuestos y calcular al final según el perfil, mostrando el desglose completo en el carrito para que el cliente entienda qué está pagando.
El recargo, aplicado solo y desglosado
EHERO Woo VAT marca el régimen en el perfil del cliente y aplica el recargo correspondiente en cada pedido, con el desglose separado que exige la factura.



