Para montar un negocio de vending en España no hace falta una licencia especial de vending. Hace falta darse de alta como cualquier comercio, cumplir las normas de higiene si vendes comida, poner en la máquina la información que pide la ley y, sobre todo, encontrar un sitio donde se venda lo suficiente para que la cuenta salga.
En esta guía repasamos los trámites uno por uno, lo que tiene que llevar la máquina, cómo cerrar el acuerdo con el local, en qué se va la inversión y cómo saber antes de comprar si una ubicación da para pagarla. Está comprobado en el BOE a 14 de octubre de 2026.
¿Hace falta una licencia?
No hay una licencia estatal para tener máquinas de vending. La Ley 7/1996, de ordenación del comercio minorista, trata la venta automática como una forma más de venta al por menor, y desde 2010 no exige ninguna autorización previa: solo que las máquinas cumplan su normativa técnica y lleven la información que pide la ley.
Dos matices:
- Cada comunidad autónoma tiene su ley de comercio, y alguna puede pedir una comunicación o una inscripción. Pregunta en la consejería de comercio de la tuya.
- Si la máquina va en la calle o en un espacio público, hace falta el permiso del ayuntamiento. Dentro de un local privado, lo que cuenta es el acuerdo con quien lo lleva.
El alta: autónomo o sociedad, e IAE
Lo primero es elegir la forma: como autónomo o con una sociedad. Para empezar con pocas máquinas, la mayoría lo hace como autónomo; una sociedad tiene más gastos de gestión, pero separa el patrimonio y cambia cómo funciona el IVA.
Después, el alta en Hacienda, con la declaración censal, en el epígrafe del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) que toque:
- 647.5, si vendes alimentos y bebidas, sin tabaco, en máquinas expendedoras.
- 664.9, si vendes otros artículos en máquinas: cargadores, juguetes, productos de higiene.
La tarifa del IAE fija una cuota por máquina, pero los autónomos y las sociedades que facturan menos de un millón de euros al año están exentos de pagarla. El alta en el epígrafe sí hay que hacerla.
Y con el alta llega el IVA. Un autónomo que vende los productos tal como los compra suele estar en recargo de equivalencia; una sociedad, en régimen general. Lo explicamos, con los tipos de cada producto, en el IVA en las máquinas de vending.
Si vendes comida: registro sanitario e higiene
Quien vende alimentos en máquinas es un comercio de alimentación al por menor, y le aplica el Real Decreto 1021/2022:
- Inscripción en el registro de tu comunidad autónoma, con una comunicación o una declaración responsable a la autoridad sanitaria del lugar. Entran también los almacenes de apoyo donde guardas el producto.
- Renovar los productos según su fecha de caducidad o de consumo preferente, con la frecuencia que haga falta.
- Mantener las temperaturas que fija la norma para cada tipo de alimento.
- Una alarma de corte de luz en las máquinas que venden alimentos que necesitan frío, que avise al operador si falla la corriente.
El carné de manipulador de alimentos ya no existe como tal, pero quien manipula alimentos tiene que estar formado en higiene alimentaria (lo pide el Reglamento europeo 852/2004). Es la empresa la que se encarga de que esa formación exista y pueda demostrarse.
Lo que tiene que llevar la máquina
Lo pide el artículo 50 de la Ley 7/1996, y se pone en un sitio visible:
- qué producto vende y a qué precio;
- quién lo vende, con una dirección y un teléfono para reclamaciones;
- qué monedas admite y cómo se usa;
- que cumple la normativa técnica, como el marcado CE.
Además, la máquina tiene que devolver el dinero si no entrega el producto (artículo 51). Y si vende alimentos, por fuera tiene que llevar el nombre, la dirección y un teléfono del operador que la abastece y la mantiene (artículo 12 del Real Decreto 1021/2022).
Si piensas empezar con una máquina usada, revisa todo esto antes de pagarla. Lo contamos en la máquina de vending de segunda mano.
Tabaco y alcohol, aparte
- El tabaco tiene un régimen propio: las máquinas de tabaco van ligadas a un estanco, solo pueden estar en determinados locales y tienen que impedir que las usen menores. No es algo que se añada a una máquina de snacks.
- El alcohol lo regulan las leyes de cada comunidad autónoma, sobre todo para impedir la venta a menores, y pueden prohibirlo o limitarlo en máquinas. Pregunta en la tuya antes de meterlo en el surtido.
El acuerdo con el local
La ubicación es lo que más pesa en la rentabilidad, y el acuerdo con quien lleva el local decide buena parte de los costes. Conviene dejar por escrito:
- Qué cobra el local: un porcentaje de las ventas, una cantidad fija al mes o las dos cosas.
- Quién paga la luz que gasta la máquina.
- Cuándo puedes entrar a reponer y a retirar el dinero.
- Quién responde de qué: averías, robos, golpes. La ley hace responsable al titular del local junto con el de la máquina frente a quien compra (artículo 52 de la Ley 7/1996), así que el local querrá saber que respondes rápido.
- Exclusividad: si el local se compromete a no poner otra máquina.
- Duración y preaviso para retirar la máquina, por las dos partes.
Y un seguro de responsabilidad civil que cubra la máquina en ese sitio.
En qué se va la inversión
No damos cifras porque cambian mucho según la máquina y la ubicación, pero la lista de lo que hay que pagar antes de vender la primera unidad es siempre parecida:
- la máquina, nueva o usada, con su transporte e instalación;
- el sistema de pago: monedero y, cada vez más, lector de tarjeta con su contrato;
- el primer surtido y el cambio para el monedero;
- el seguro y las gestiones del alta;
- el vehículo para reponer y un sitio donde guardar el producto, si no los tienes.
Los números antes de comprar
Antes de comprar una máquina para un sitio, haz la cuenta con una previsión prudente de ventas:
- Lo que deja cada venta: el precio, una vez quitado el IVA, menos el coste del producto, la comisión del local y las mermas.
- El punto de equilibrio: los costes fijos del mes (desplazamientos, amortización de la máquina, seguro y demás) divididos entre lo que deja cada venta. Son las ventas que necesitas para no perder.
- El plazo de recuperación: lo que cuesta la máquina dividido entre lo que deja cada mes.
Si para no perder la máquina necesita vender más de lo que pasa por ese sitio, la ubicación no vale, por barata que salga la máquina. Lo explicamos con un ejemplo completo en la rentabilidad de una máquina de vending.
Lo prudente es empezar con una máquina y medir. Con unos meses de ventas reales sabrás qué surtido funciona, cada cuánto hay que ir y si compensa la segunda.
Organizarse desde la primera máquina
Con una máquina se puede llevar todo de memoria. Con tres, ya no. Lo que conviene apuntar desde el primer día:
- Lo que hay y lo que cargas en cada celda en cada visita. De ahí salen las ventas.
- Las fechas de caducidad, para sacar primero lo que antes caduca.
- Lo que retiras del cajetín, para compararlo con lo que deberías tener según lo vendido.
- Las compras, con su precio, para saber el margen real de cada producto.
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Preguntas frecuentes
¿Qué licencia necesito para poner una máquina de vending?
No hay una licencia estatal de vending. Necesitas el alta como autónomo o sociedad y en el IAE, el registro sanitario si vendes alimentos y, si la máquina va en un espacio público, el permiso del ayuntamiento. Pregunta también en tu comunidad autónoma.
¿En qué epígrafe del IAE me doy de alta?
En el 647.5 si vendes alimentos y bebidas sin tabaco, y en el 664.9 si vendes otros artículos. Los autónomos y las sociedades que facturan menos de un millón de euros no pagan la cuota.
¿Necesito el carné de manipulador de alimentos?
El carné ya no existe como tal, pero quien manipula alimentos tiene que tener formación en higiene alimentaria, y la empresa tiene que poder demostrarlo.
¿Cuánto se gana con una máquina de vending?
No hay una cifra que valga para todas. Depende de lo que se vende en esa ubicación, del margen de cada producto, de la comisión del local y de los gastos. La cuenta, con un ejemplo, está en nuestra guía de rentabilidad.
¿Cuánto cobra un local por tener una máquina?
Lo que se acuerde: un porcentaje de las ventas, una cantidad fija o una mezcla. Lo importante es meterlo en la cuenta de cada máquina antes de firmar.
¿Es mejor empezar con una máquina nueva o usada?
Una usada baja la inversión, pero hay que revisarla bien y contar más reparaciones. Compara el plazo de recuperación de las dos opciones con la misma previsión de ventas.
¿Puedo vender tabaco en mis máquinas?
No como una máquina más: el tabaco tiene un régimen propio, ligado a un estanco y con limitaciones de lugar y de acceso para menores.
Conclusión
Montar un negocio de vending es más sencillo de lo que parece en lo administrativo: alta, IAE, registro sanitario si hay comida y la información obligatoria en la máquina. Lo difícil es lo otro: encontrar ubicaciones que vendan lo bastante, cerrar un buen acuerdo con el local y llevar la cuenta de cada máquina desde el primer día. Quien empieza con una, la mide y luego crece, se ahorra las máquinas que nunca se pagan.
Este artículo es informativo y no sustituye al consejo de tu asesoría. Las normas de comercio y de sanidad cambian por comunidad autónoma: pregunta en la tuya antes de empezar.
Enlaces útiles
- Rentabilidad de una máquina de vending: la cuenta, con un ejemplo.
- Máquina de vending de segunda mano: qué revisar antes de comprarla.
- IVA en las máquinas de vending: qué tipo lleva cada producto.
- Programa de gestión de vending: qué debe hacer y cómo elegirlo.
- La lista de carga: qué llevar en la furgoneta antes de salir.



