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Máquina de vending de segunda mano: qué revisar antes de comprarla

Consultoría ehero

10 minutos de lectura

Una máquina de vending de segunda mano puede costar bastante menos que una nueva y durar años, o puede ser una caja de averías con un monedero que no acepta las monedas de hoy. La diferencia no está en el anuncio: está en lo que compruebas antes de pagar.

En esta guía contamos qué decidir antes de buscar, qué revisar en la máquina parte por parte, qué papeles pedir, qué impuestos lleva la compra y cómo saber si compensa frente a una nueva. Al final hay una lista para llevar el día que vayas a verla.

Antes de buscar: la ubicación

La máquina se elige para un sitio, no al revés. Antes de mirar anuncios conviene tener claro dónde va a ir, porque eso decide casi todo lo demás:

  • Qué se va a vender. Snacks y bebidas frías, solo bebidas, café o una combinación. En una oficina se vende café; en un gimnasio, agua y bebidas isotónicas.
  • Si necesita frío. Las bebidas y los bocadillos sí; los snacks, no. Una máquina refrigerada gasta más luz y tiene más que revisar.
  • El espacio. Ancho, fondo y alto del hueco, y por dónde va a entrar: hay máquinas que no pasan por una puerta normal sin desmontarlas.
  • El enchufe y la cobertura. Una toma cerca y, si quieres cobrar con tarjeta, señal de móvil o wifi.
  • Cómo paga la gente allí. En muchos sitios ya casi nadie lleva monedas. Una máquina sin lector de tarjeta puede vender bastante menos.

Con eso claro, ya sabes qué tipo de máquina buscar y cuántas ventas necesitaría para pagarse. La cuenta la explicamos en la rentabilidad de una máquina de vending.

Qué revisar en la máquina

Lo ideal es verla enchufada y funcionando desde unas horas antes, y probar una venta de verdad con cada sistema de pago. Estas son las partes que más fallan y más cuestan:

Parte Qué mirar Por qué importa
Monedero Que acepte todas las monedas actuales, que devuelva cambio y que los tubos de cambio funcionen Es de lo que más se queja la gente y una de las piezas más caras de cambiar
Billetero y lector de tarjeta Si los tiene, que funcionen, y de quién es el contrato del lector El lector suele ir ligado a un contrato del vendedor: tendrás que hacer el tuyo
Frío Que llegue a la temperatura de trabajo y la mantenga, y cómo suena el compresor Una avería del frío con producto dentro es producto tirado
Espirales y motores Probar cada selección, una por una Un motor que falla es una celda que no vende
Sensor de entrega Si lo tiene, que devuelva el dinero cuando el producto no cae La ley obliga a devolver el importe si no se entrega el producto
Placa, pantalla y teclado Entrar en el menú, cambiar un precio y ver los contadores de ventas Sin los códigos del menú no podrás ni cambiar un precio
Mueble, puerta y cerraduras Golpes, óxido, cristal, junta de la puerta y todas las llaves, también la del cajetín Cambiar cerraduras o un cristal no es barato, y una junta mala hace trabajar al frío
Grupo de café (si es de café) Cal en la caldera, molinillo, fugas y limpieza del circuito Es la parte más delicada de una máquina de café

Si en los contadores se puede ver lo que ha vendido la máquina, mejor todavía: te da una idea de cuánto se ha usado y, si viene con su ubicación, de lo que vende allí.

Lo que tiene que llevar para instalarla

Una máquina usada puede no cumplir lo que piden hoy las normas, sobre todo si es antigua o venía de otro país. Comprueba que podrás ponerle lo que exige la ley:

  • Información a la vista (artículo 50 de la Ley 7/1996, de ordenación del comercio minorista): qué producto vende y a qué precio, quién lo vende, una dirección y un teléfono para reclamaciones, qué monedas admite, cómo se usa y que cumple la normativa técnica, como el marcado CE.
  • Devolución del dinero si no entrega el producto (artículo 51 de la misma ley).
  • Los datos del operador por fuera, si vende alimentos: nombre, dirección y teléfono de quien la abastece y la mantiene (artículo 12 del Real Decreto 1021/2022).
  • Una alarma de corte de luz, si vende alimentos que necesitan frío. El mismo artículo obliga a que avise al operador cuando falla la corriente, para no vender producto que ha perdido la cadena de frío. Muchas máquinas antiguas no la llevan.

Qué papeles pedir

  • Factura o contrato de compraventa, con el modelo y el número de serie de la máquina.
  • El manual técnico y el de programación, y los códigos para entrar en el menú.
  • Todas las llaves: puerta, cajetín y, si los hay, billetero y lector.
  • El historial de reparaciones, si lo tiene, y qué piezas se han cambiado.
  • Que no tiene cargas. Una máquina en renting o pendiente de pago no es del vendedor. Pídele que lo diga por escrito en el contrato.
  • Una garantía, si vende una empresa. Pregunta cuánto tiempo y qué cubre, y que lo ponga por escrito.

Los impuestos de la compra

  • Si vende una empresa, la factura lleva el 21 % de IVA. Si tienes una sociedad en régimen general, te lo descuentas. Si eres autónomo en recargo de equivalencia, no: es parte de lo que cuesta la máquina.
  • Si vende un particular, no hay IVA, pero puede tocar pagar el impuesto de transmisiones patrimoniales de tu comunidad autónoma, que declara quien compra. Pregunta el tipo y el plazo en tu comunidad antes de cerrar el precio.

Lo que pasa con el IVA de lo que vendes después lo contamos en el IVA en las máquinas de vending.

¿Compensa frente a una nueva?

No hay un precio de mercado que valga para todas: depende del modelo, del año y de cómo esté. Lo que funciona es comparar anuncios del mismo modelo y sumar lo que la máquina usada va a necesitar:

  • el precio, el transporte y la instalación;
  • la puesta a punto: limpieza, junta de la puerta, cerraduras, alguna espiral;
  • lo que haya que poner nuevo: un monedero que acepte las monedas actuales, un lector de tarjeta o la alarma de corte de luz;
  • un margen para las reparaciones del primer año, que en una máquina usada llegan antes.

Con ese total, haz la cuenta del plazo de recuperación: lo que cuesta la máquina dividido entre lo que deja cada mes. Si con una previsión prudente de ventas sale mucho más largo que con una nueva, la segunda mano no está ahorrando nada.

La lista para el día de la visita

  1. Pide verla enchufada desde unas horas antes.
  2. Compra algo con monedas, con billete y con tarjeta, y pide el cambio.
  3. Prueba todas las selecciones.
  4. Mira la temperatura del frío y escucha el compresor.
  5. Entra en el menú, cambia un precio y mira los contadores.
  6. Abre la puerta: óxido, junta, cerraduras, cableado.
  7. Apunta el modelo, el número de serie y la placa de características.
  8. Comprueba que hay todas las llaves y los manuales.
  9. Pregunta por qué la vende y dónde estaba.
  10. Pide que no tiene cargas, por escrito.

Saber desde el primer mes si la máquina se paga, con Repónlo

Repónlo (es nuestro) es una aplicación para operadores de vending que no tienen telemetría, justo lo que suele pasar con una máquina de segunda mano. Anotas lo que queda y lo que cargas en cada celda, y salen solas las ventas por celda y por producto. Con tus gastos fijos y lo que acordaste con el local, te enseña la rentabilidad del periodo y te avisa de los precios que quedan por debajo de tu margen. Lleva también las caducidades por lote y te dice cuánto debería haber en el cajetín. Funciona desde el navegador del móvil, sin instalar nada. Es gratis para siempre con una máquina. Con más, desde 19 € al mes, IVA no incluido, hasta cinco máquinas.

Crear la cuenta gratis con una máquina · Ver cómo funciona

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena comprar una máquina de vending de segunda mano?

Sí, si está en buen estado y cumple lo que piden las normas. Suma al precio la puesta a punto y lo que haya que cambiar, y compara el plazo de recuperación con el de una nueva.

¿Qué es lo primero que hay que revisar?

El monedero y el frío. Son lo que más falla, lo que más cuesta cambiar y lo que más ventas hace perder.

¿Cuánto cuesta una máquina de vending de segunda mano?

Depende del tipo, del modelo, del año y del estado. Compara varios anuncios del mismo modelo y año antes de decidir.

¿Tiene IVA una máquina de vending usada?

Si la vende una empresa, sí, el 21 %. Si la vende un particular, no lleva IVA, pero puede tocar pagar el impuesto de transmisiones patrimoniales de tu comunidad.

¿Necesita la máquina algún papel para instalarla?

No una licencia de la máquina, pero tiene que llevar a la vista la información que pide la ley: producto, precio, quién la explota y dónde reclamar. Si vende alimentos con frío, también la alarma de corte de luz.

¿Puedo poner un lector de tarjeta a una máquina antigua?

Muchas veces sí, si la placa lo admite. Pregunta al vendedor qué sistema de pago acepta la máquina antes de comprarla.

¿Cómo sé lo que vende una máquina sin telemetría?

Por diferencia en cada reposición: lo que había en cada celda menos lo que queda, por el precio de esa celda. Los contadores de la máquina sirven para comprobarlo.

Conclusión

Una máquina de vending de segunda mano es una buena forma de empezar si se compra para un sitio concreto y después de revisarla con calma: monedero, frío, todas las selecciones, el menú y las llaves. Con la puesta a punto sumada y los papeles en regla, la cuenta dirá si ahorra de verdad o solo aplaza el gasto.

Este artículo es informativo. Los impuestos de la compra dependen de quién vende y de tu comunidad autónoma: consúltalo con tu asesoría.

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